Más de un centenar de vecinos, dirigentes y autoridades conversaron sobre un proceso complejo para la creación de El Melón como comuna, que mezcla historia, territorio, agricultura, minería y futuro.
El día viernes en El Melón, Región de Valparaíso. Se llevó a cabo una reunión en dependencias del Sindicato de Trabajadores de Anglo American. Convocada por vecinas y vecinos que buscan la denominación de Nuestro Distrito como comuna. Esta reunión contó con más de 100 personas, la presencia de los concejales: Claudio Alvarado, María Bahamondez, Johao Marchant y Juan Flores, además del diputado PDG recientemente electo Javier Olivares, CORE Lautaro Correa (otros diputados enviaron las excusas por su ausencia como el diputado Nelson Venegas Salazar (PS) y la diputada Sofía Gonzales (PC) consultada con posterioridad), y de funcionarios de la SUBDERE Gonzalo Iturrieta, la vecina Ana Olivares Montenegro, como expositora principal.
En la reunión se tocaron los temas respecto del proceso para el nombramiento de El Melón comuna, también se hizo un llamado a la paciencia ya que este trámite es de largo aliento. Por otra parte, se hizo un ejercicio de memoria colectiva, diagnóstico territorial y proyección. Además de hacer un llamado a no politizar el espacio, y que la convocatoria no revestía un apoyo partidario a ningún sector político.
Según lo expuesto el proceso es el siguiente:
¿Cómo es el proceso para que El Melón sea comuna?
Creación de El Melón como comuna: proceso paso a paso
Ruta administrativa para la autonomía comunal
1
Organización de las comunidades
Las comunidades locales se unen para impulsar la creación de la comuna
SUBDERE NO crea la comuna. Lo hace el Presidente mediante ley enviada al Congreso
9
Evaluaciones sectoriales del Estado
Los servicios públicos evalúan la viabilidad administrativa y financiera
Ministerio de Hacienda
Ministerio de Vivienda
Ministerio de Salud
Ministerio de Educación
Seguridad Pública
Evalúan si el Estado puede financiar, sostener y administrar la nueva comuna. Define viabilidad
Evaluación crítica
10
Patrocinio político y parlamentario
Las autoridades políticas y parlamentarias respaldan la iniciativa
Respaldo de al menos 2 diputados del distrito
Javier Olivares (PDG) manifestó disposición
Condicionado a apoyo masivo al proyecto
La ley no habla de límites, este número es estrategia para la aprobación
11
Decisión presidencial y trámite legislativo
El Presidente envía el proyecto al Congreso para su discusión
Discusión en el Congreso Nacional
Puede demorarse años
47 territorios esperan ser comuna
Muchos llevan años en espera
Una vez aprobada la ley, El Melón se constituye como comuna independiente
Etapa final
El Melón: historia, identidad y memoria territorial
Uno de los ejes centrales de la jornada fue la identidad histórica de El Melón. Por ejemplo, se explicó que, haciendo las analogías pertinentes El Melón ya fue comuna donde antes funcionó como subdelegación, cumpliendo un rol administrativo equivalente al de otras comunas de la zona, incluyendo el sector de nogales mismo y luego, bajo la constitución del 80, se decretó la comuna anexando el territorio de El Melón a Nogales.
Según lo expuesto la identidad melonina se construye desde varios pilares:
Un entorno natural privilegiado: cerros, esteros, cascadas, montañas nevadas y atardeceres intensos. Su origen como pueblo minero. Tradiciones rurales como el rodeo. Un patrimonio histórico marcado por su iglesia.
Se recordó también la figura de Isabel Brown, quien donó el colegio, el cementerio y la iglesia, así como hitos históricos relevantes, entre ellos el desastre de 1965, que permanece vivo en la memoria local.
Crecimiento poblacional y servicios invisibilizados
Durante la reunión se insistió en una idea: El Melón ha crecido, pero ese crecimiento no ha sido acompañado de un reconocimiento institucional acorde. Hoy el territorio cuenta con: CESFAM, Sistemas de APR municipales y privados, Educación preescolar.
Sin embargo, muchos vecinos reconocen que estos servicios existen, pero no siempre se valoran ni se fortalecen. y que a su vez faltan muchas cosas por mejorar. La comparación es inevitable: hay comunas con menos habitantes que El Melón, y aun así son comunas.
Déficits estructurales y sensación de abandono
Junto al crecimiento, el diagnóstico fue duro. Se enumeraron problemas que se arrastran por años, por ejemplo, la falta de un delegado municipal territorial, pese a que la ley lo contemplaría al tener una delegación municipal en El Melón. Menor dotación de Carabineros, Escasez hídrica persistente, Calles sin veredas, Déficit de áreas verdes, Falta de proyectos visibles y ejecutados, Dificultades de movilización para adultos mayores.
Además, se comentó que El Melón debiera tener un Plan de Desarrollo de Zona Rezagada, que, según los asistentes, no ha mostrado resultados concretos en la vida cotidiana. “Hay plata, hay recursos, pero no los vemos”, fue una frase que se repitió más de una vez.
Zona de sacrificio, agua y crisis ambiental
El concepto de zona de sacrificio apareció con fuerza. El Melón convive con una historia minera intensa de despojo, contaminación y daño al patrimonio natural, desastres y al agua con impactos ambientales acumulados.
Además de que el Canal El Melón, construido en 1875, hoy descrito como una “vergüenza” por su estado. El canal opera con aguas eventuales, sin derechos permanentes, lo que agrava la incertidumbre hídrica.
En sectores como Villa Disputada, se denunciaron más de 30 años de problemas sanitarios con la planta de procesamiento de cacas, sin soluciones definitivas. Siendo que hay resoluciones judiciales que obligan al municipio a mover la planta que es lo que piden las y los vecinos.
Minería, basura y la pregunta por el royalty
La minería estuvo presente tanto como oportunidad como conflicto. Por ejemplo, se mencionó la minera El Soldado y la relación con empresas asociadas, en el marco de un retiro de 40 toneladas de basura desde el sector de El Navío, donde es sabido que las personas botan basura sin ningún miramiento.
Vecinos señalaron haber presentado denuncias con pruebas en la municipalidad, sin respuestas satisfactorias. luego de exponer variados conflictos más quedan ciertos cuestionamientos: en otras comunas se han hechos plebiscitos para focalizar el gasto del royalty, pero acá en Nogales no, ¿Dónde está el royalty minero que debería beneficiar al territorio?, ¿Dónde paga impuestos Anglo, y por qué no en las comunas donde opera?
Se aclaró que las comunas con minería reciben más recursos por royalty, pero también se advirtió que este ingreso es solo la punta del iceberg del potencial financiero real.
Turismo: un potencial tensionado por la basura y la falta de planificación
El turismo apareció como una de las grandes oportunidades de desarrollo. Durante la jornada se exhibió un video que mostró:
El túnel de Palos Quemados.
El paso del tren Ferronor.
Cascadas, esteros y paisajes cordilleranos.
“El Melón es bello”, coincidieron los asistentes. Sin embargo, el relato se tensiona con la realidad: basurales ilegales, falta de inversión y ausencia de una estrategia clara para atraer empresas o inversionistas.
Se habló de autofinanciamiento, aunque se reconoció que aún no existe un desarrollo concreto sobre cómo implementarlo.
La pérdida del cine, las sastrerías y el comercio local.
La comparación dolorosa con comunas vecinas como La Calera, La Ligua o Hijuelas, donde “da gusto llegar” por sus proyectos visibles.
Destacó la intervención de Georgina Guerra Leiva, de 84 años, quien relató su reciente participación comunitaria y llamó a volver a lo básico: hablar con fundamentos reales, organización, dignidad y futuro para los jóvenes.
Lo que viene: organización, comité y participación
Al cierre, se acordaron varios pasos concretos:
Tomar entrevistas a quienes no alcanzaron a hablar.
Formar mesas temáticas.
Confirmar formalmente el Comité El Melón Comuna.
Que las juntas de vecinos puedan convocar a la agrupación y explicar el proceso a la comunidad.
Una convicción compartida
Más allá de cifras y trámites, la jornada dejó una certeza: Los Meloninos no quieren desaparecer en la estadística. Quieren decidir, planificar y desarrollarse con dignidad.
Como se dijo en la reunión, el proceso no se demora solo por la ley: se demora cuando la gente deja de insistir. En El Melón, al menos por ahora, la insistencia sigue viva.
Observaciones críticas y aclaraciones necesarias sobre el proceso “El Melón Comuna”
Durante la asamblea surgieron una serie de definiciones, afirmaciones y enfoques que requieren ser precisados, corregidos o al menos problematizados, ya que, de mantenerse sin discusión, podrían debilitar el proceso, generar riesgos estratégicos o producir expectativas erradas en la comunidad.
1. Sobre la definición de El Melón como “pueblo minero”
Se afirmó en reiteradas ocasiones que El Melón nace con la minería y que se trata de un pueblo esencialmente minero. Esta definición resulta cuestionable y riesgosa, ya que no se condice plenamente con la realidad social, económica y cultural actual del territorio.
Si bien la minería ha tenido y tiene presencia relevante, la principal fuerza laboral histórica y contemporánea del territorio está vinculada a la actividad agrícola y campesina.
Existen más trabajadores agrícolas que mineros, y la economía interna cotidiana —comercio local, redes familiares, oficios, identidad cultural— está más supeditada al mundo campesino y al comercio y transporte que al minero.
Al mismo tiempo, se reconoció que la actividad agrícola se encuentra en retroceso y en riesgo, lo que vuelve aún más delicada una definición identitaria que podría invisibilizar al campesinado, justo cuando éste enfrenta mayores dificultades estructurales.
2. Riesgos de naturalizar la dependencia minera
Definir a El Melón como “pueblo minero” conlleva un riesgo adicional: puede contribuir a naturalizar la degradación ambiental, justificar impactos negativos en el territorio y reforzar una dependencia económica de una actividad que, por definición, es extractiva, finita y concentradora.
Este riesgo se manifestó de forma concreta cuando se planteó la idea de impulsar “turismo minero” y cuando se presentó a las empresas ligadas a la minería como posibles solucionadoras de los problemas del territorio.
Sin embargo, en la realidad de facto, muchas de estas empresas son parte estructural del problema, al generar impactos ambientales, consumo enorme sobre el agua, fragmentación territorial y pérdida de biodiversidad.
Este enfoque invisibiliza alternativas más sustentables, como el turismo de naturaleza, patrimonial, rural o cultural, que fueron mencionadas, pero no desarrolladas con la misma fuerza.
Asimismo, durante la reunión se observó una escasa visibilización de la cultura del pequeño campesino, pese a su rol central en la historia y la identidad local.
3. Confusión sobre responsabilidades institucionales
Otro punto crítico fue la atribución de soluciones a servicios públicos que no tienen competencias directas sobre los problemas señalados. Esto genera una sensación de abandono o desamparo, cuando en muchos casos el problema no radica en la inexistencia del servicio, sino en una mala canalización administrativa, errores de gestión o falta de claridad en los procedimientos.
Esta confusión puede debilitar el proceso, ya que desvía las demandas hacia actores equivocados y dificulta la exigencia de responsabilidades reales.
4. Entrega de información errónea o no verificada
Se detectaron datos imprecisos o derechamente erróneos entregados por algunos vecinos respecto de las proyecciones anuales de funcionamiento territorial de Anglo American por ejemplo. Estas afirmaciones, presentadas como certezas, generan preocupación, ya que reflejan un posible nivel de cooptación o alineamiento acrítico de algunas dirigencias vecinales, lo que podría afectar la autonomía del movimiento.
En un proceso de esta envergadura, la rigurosidad de la información es clave, especialmente cuando se discute el futuro económico y ambiental del territorio.
5. Dudas estructurales no resueltas
Quedaron abiertas —y sin respuestas claras— dudas fundamentales respecto de cómo se subsanarán condiciones críticas exigidas en la práctica por los servicios del Estado, tales como: Infraestructura hídrica (agua potable y APR), alcantarillado y tratamiento de aguas servidas, accesos viales y conectividad, capacidad de sostener servicios básicos de forma autónoma. Estas preguntas no invalidan el proceso, pero sí exigen ser abordadas con seriedad técnica, ya que de lo contrario pueden transformarse en obstáculos decisivos en las etapas posteriores.
6. Un valor que debe resguardarse: la unidad social
Pese a todas estas observaciones críticas, es necesario destacar un elemento central y positivo, la unión genuina entre vecinas y vecinos, motivada por el bien común y por el deseo de mejorar las condiciones de vida del territorio.
Este capital social es uno de los activos más valiosos del proceso, y su mantención en el tiempo será clave para enfrentar las tensiones, corregir errores y evitar capturas externas del proyecto.
1 comentario sobre “El Melón comuna: identidad, abandono y una demanda ciudadana de largo aliento”
Excelente reportaje